miércoles, 28 de abril de 2010

Etapa 9: Sarria-Arzúa (80,52 kmts.)
Esta noche la hemos pasado en la línea parecida a las dos anteriores. En la habitación donde hemos dormido Alberto y yo, estaban alojados tres bicigrinos más que se fueron a cenar. Uno de ellos debió comer col, brócoli o alguna que otra legumbre, a la par que debió atiborrarse de bebida con gas.

Me ha recordado a las verbenas de Sant Joan de mi barrio, Entre los ronquidos y las flatulencias que le emergían tanto de los bajos del chasis como de la zona superior entre la nariz y la barbilla. Qué suerte!!. Hemos compartido habitación con el hombre orquesta!!!.

Hemos desayunado en el mismo bar de anoche, y nos disponemos a realizar la revisión de las bicicletas para afrontar la última ó penúltima etapa. Ya veremos cómo va el día…

Alberto quiere llegar hoy a Santiago y como va bien de tiempo y le sobran días se ha planteado seguir mañana hasta Finisterre y el sábado volver de Finisterre a Santiago.

Empezamos la etapa con una subidita que yo creo que se le atraganta a cualquiera. Nada más empezar esa cuestecita nos hace poner los pies en el suelo y nos prepara para lo que se nos viene encima.

Alberto comienza una persecución psicológica/graciosa contra mi persona, para que me una a él y acabar la etapa en Santiago de Compostela. En principio le igo un NO rotundo porque para 111 kilómetros se me antoja mucha tralla para un solo día, teniendo en cuenta que la etapa que más kilómetros he realizado en toda mi
preparación/camino fue ayer con 104 kmts.

Ayer creía que O’Cebreiro sería el último “coco” del recorrido, pero no… me esperaba la etapita “Port-Aventura”, como la hemos bautizado.

Menos mal que nos dijeron, a partir del Poio ya.. bajada hasta Santiago!. La madre del Tano!!. Bajadita, corredoira, subidón, corredoira, bajadita, corredoira, subidón… y así casi hasta Arzúa.

Alberto con el cachondeito va tirándome “piedrecitas” del tipo… “esta tarde cuando
lleguemos a Santiago se te quitan todos los males”; “qué bonito tiene que ser Finisterre….”. Y yo le empiezo a cantar una musiquilla tal que: “No… me toques las palmas que me conozco, no me toques las palmas que no que nooooo”

Echa el freno Macarenooooo!!!; Vamos tan lanzados en una bajada que casi nos comemos un supermegaextracharco del copón!. Tenemos que subir a unas piedras para poder cruzar el charco.

Una vez hemos salvado el escollo del lago pipicaca-barrizal, comenzamos una subida no muy empinada pero con la dificultad de que caía bastante agua. Este tramo está preparado para que pasemos por unos “bordillos” que han colocado a una distancia de cómo un metro de separación entre uno y otro. En algunos momentos los bordillos están sumergidos 4 ó 5 dedos con lo que el frescor salvaje del agüita que baja nos “limpia” las zapatillas y los dátiles. Las bicicletas como
no.. por el agua, y en alguna ocasión tenemos que tirar del sillín para que las alforjas no se mojen con tanta profundidad que hay.

Justo acabamos de pasar el hito que indica que nos quedan 100 kilómetros, y a la salida la localidad de Ferreiros y primer y único pinchazo. En realidad fue como el spray: tres en uno.

Menos mal que viene Alberto conmigo…yo soy un pardillo del mundo de la bicicleta; de hecho es la primera vez que pincho.

En tan solo cinco minutos ha quitado la rueda, ha desmontado la cubierta, ha comprobado y ha sacado la cámara. Se cerciora de que no hay nada clavado por la cubierta y mete la cámara nueva. Comprueba algunos radios perjudicados de su bicicleta y le digo: “A este paso no llegamos a Santiago esta tarde eh….” (risas varias).

Una pareja de italianos talluditos se para a preguntarnos que nos ha pasado.

Yo: “Hemos pinchao!”
italiano: “Non capisco”
yo: “Li ruedi ha fatto pumm”
ita: “Ah!, bene, bene, jajaja”. fino a che punto si arriva oggi??.
yo: “Le mio compañeri vole arribare a Santiago”
italiani: “Non ti credo”
yo: “Crede, crede...questo machi, e molto machi”.
Los italianos se parten de risa con mi “italiano”.

Continúo con la explicación:
“Ti sabere qui e Espartero?”.
italiani: “Ma’ claro... il generali”
yo: “Pues mi amicci los tiene come suo caballi” (esta frase iba acompañada con un gesto con el puño cerrado y el brazo mirando pa’rriba) , Jajajajaja
Me dice la italiana: quale homo bestia!!”.

Se alejan riéndose Mientras recolocamos todas las herramientas en las alforjas.
Reemprendemos la marcha y le digo que vaya tirando porque si sigo su ritmo me va a dar garrampa por todo el cuerpo. Se resiste y me dice que me remolcará hasta Finisterre.

Estamos a punto de rebasar a los italianos cuando él marido se gira y nos dice que paremos.

italianio: “qualcosa di breve”. Noi Prima di iniziare el camino, en Madrid, abbiamo
mangiato raba di taro!.
yo: “Rabo de toro”.
italiani: “essato, accuratta”.
yo: “Pues questo amicci los tiene como el que te comiste”.
todos: Jajajajajaj. Menudas carcajadas nos pegamos los cuatro.
Y así nos despedimos deseándonos buen camino.

Más adelante, suena el teléfono y me tengo que parar para dar el parte de incidencias. Alberto me dice que mientras voy hablando, él va a seguir porque tiene claro que quiere llegar hoy a Santiago y yo le digo que viendo como es la orografía del terreno con llegar a Arzúa me doy con un canto en los dientes.

Llegando a Portomarín hay una bajada de la leche, que se complementa con la puñetera subidita que hay hasta el centro del pueblo. Visita a la iglesia, sello, compra para comer y arreando que es gerundio. Ni rastro de Alberto, este seguro que ya ha llegado a Santiago.

Tengo barro hasta en la gurrupera.

Continúo un poco más y me paro a comer tranquilamente en una zona con mesas que hay en Ventas de Narón. Por allí pasan una familia con el peregrino más joven que he visto durante todo el trayecto. No levanta del suelo ni 5 palmos. Su padre lo lleva en una mochila portabebés.

Cuando termino de comer al poco de iniciar la marcha, alcanzo a la familia y el peque ya está dormido Pobrecillo!!!, la de bandazos que le da la cabeza con el caminar de su papi. Pero él va todo dormidito.

Poco a poco voy tirando y al llegar a Palas de Rei me encuentro con los salmantinos de ayer. “Qué cab…ón!!!, has venido por el camino?. Joder lo tuyo sí que es fuerte. Nosotros hemos tirado por carretera porque el camino está hecho una pena, y seguramente seguiremos por carretera”.

Pos vale!, yo voy a seguir por mi rutica que como me dijo mi amigo Vicens (beteterocarrozón), a poco que puedas no pises la carretera. De todas maneras hay que ir con mucho tiento con el tráfico. Si los tramos donde hay que cruzar son bastante peligrosos, cómo será ir por el arcén…”.

Sin darme cuenta estoy llegando a Arzúa pero son las 18:30.
Justo entrando en Arzúa alcanzo a unos bicigrinos que venían por la carretera. Hostias!!, pero si son los salmantinos!!. que vienen por la carretera.

“Qué tal!!!????.”
“Cóóóñññññeeee qué susto nos has dao!!. Joder no me digas que has tirado por el camino. Eres un máquina tío!. Tienes unos huevos del 15”.

Esas palabras me reconfortan un montón… 8 días pedaleando sin parar con una media de 85 kilómetros diarios, con una preparación diría yo que justica, y que cuatro tíos que se les nota que están curtidos en el tema de la btt me digan eso me sube la moral hasta arriba.

Me alojo en el albergue Ultreia, donde coincido con un grupito de peregrinos que más bien eran turigrinillos. Empezaron el camino donde la mayoría de la gente que hemos adelantado hoy: Sarria.

Duchita, cenita y a la cama, que parece que no pero ha sido un día muy, pero que muy duro. Casi diría que es una etapa igual de dura que fue subir la Cruz de Ferro el Cebreiro.

Ala pues!, a descansar que mañana va a ser un gran día!!.

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